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Dos bancos privados anunciaron cierres en sus sucursales en la región durante estos últimos días, situación que generó críticas de una importante porción de la sociedad que aún utiliza las prestaciones de los servicios bancarios en los locales físicos.

Primero fue el Banco Santander de Puerto San Martín y luego el Macro de Fray Luis Beltrán los que anunciaron el cierre de sus locales, ambos ubicados sobre avenida San Martín. 

El primero de ellos fue inaugurado hace pocos años atrás, en 2017, en tanto que el banco beltranense es una histórica sucursal que se ubica en el cruce de la Avenida con calle Illia, donde anteriormente se ubicaba el banco Suquía.

Ambas entidades, el Santander y el Macro, tienen sucursales en San Lorenzo, las cuales abordarían la atención al público que actualmente llevan adelante en ambas localidades.

Los bancos en Argentina están bajo un proceso de adaptación a la digitalización. El uso de canales electrónicos (apps, home banking) reduce la necesidad de sucursales físicas tradicionales y obliga a revisar la estrategia de atención al cliente.

En es aspecto, en Argentina no se registra un cierre masivo de sucursales por decisión del sector bancario como ocurre en otros países. Parte de la razón es la regulación del Banco Central, que hasta ahora ha limitado la aprobación de cierres por temas laborales y sindicales.

Cerca del 90% de los trámites bancarios pueden realizarse hoy mediante aplicaciones de homebanking, a la vez que el retiro de dinero es cada vez menos frecuente debido a las facilidades de pago que rigen en el mercado argentino, con transferencias instantaneas únicas en el mundo y pagos por billetera virtual mediante código QR.

Son, quizás, los sectores pasivos de la sociedad quienes más demandan de una atención presencial, algo que principalmente en Fray Luis Beltrán fue puesto en discusión. 

 

Autor: admin