Escuchar artículo

 

Una ola de reclamos sacudió las oficinas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) en la región, luego de que miles de usuarios recibieran boletas correspondientes al segundo bimestre del año con montos imposibles de costear. 

Ante la presión de los vecinos, la compañía reconoció que se produjeron fallas en las lecturas de los medidores durante el período anterior, lo que derivó en un "prorrateo" de los consumos acumulados en la última facturación.

Esta situación generó escenas de malestar y largas filas, especialmente en la dependencia de Capitán Bermúdez, donde los damnificados se agolparon para exigir explicaciones. Según trascendió de los propios trámites presenciales, la empresa admitió que las mediciones previas no fueron exactas y que el remanente de energía no contabilizado se cargó de golpe en los vencimientos actuales, disparando las cifras finales de manera exponencial.

Como respuesta a la crisis, la EPE comenzó a ofrecer la reconsideración de algunos casos particulares y planes de financiamiento para que los usuarios puedan afrontar los elevados cargos. Sin embargo, el descontento es generalizado debido a la falta de comunicación oficial previa; la mayoría de los clientes se enteró de la equivocación administrativa recién al momento de realizar la queja en las oficinas. 

Además, persiste la incertidumbre y la bronca entre quienes ya abonaron sus facturas sin saber que los montos estaban viciados por errores técnicos de la prestataria.

Autor: admin